Hola a todos/as y bienvenidos a otro día mas de CORAZON DE DOMINGO, hemos tenido un pequeño dilema en cuanto a elegir al blog de hoy , y como la democracia es la democracia hoy traemos dos blogs, el de ANA ALVAREZ, , y CUBAN.
Antes de nada agradeceros el haber batido el récor tanto de visitas como de afiliados a este blog, , casi 8.300 VISITAS ,Y 380 AFILIADOS, en menos de dos meses, y todo gracias a vosotros, que sois lo más importante.
Un saludo y disfrutar de las elecciones de hoy.
ME NOMBRASTE
Me nombraste aquel día de junio enamorado,
sonó el eco ambarino que iluminó mi sombra,
más allá de las calles, las viejas azoteas,
las piedras, las aceras, las tristes alamedas.
Me nombraste, y me supo a menta y a canela
tu aliento entrecortado posándose en mis labios,
promesas inocentes florecieron sonoras
en el rumor del aire, en las manos asidas.
Tumultuoso baile de mi nombre en tu boca,
brotarte desde dentro, como agua de arroyo,
más allá de los sauces, más allá de las hojas
que cimbrean silentes su verde silueta.
Acaso, desde el alma, sentí que florecía
de la espina una rosa, de la noche una estrella,
de tu boca saberme que estoy viva y existo.
Me nombraste...
y tornaste mi invierno en primavera.
Ana Mª Álvarez ©
DESPERTAR
Despiertas y escondes tus ojos de la luz reciente
y notas los ruidos de la vida que reinicia la mañanaen
la que no estarás por vez primera.
Tu mano izquierda busca entre las sábanas alguna evocación,
pero la noche se ha ido y con ella el hombre.
No estás en la mañana y nadie te busca afuera;
es como si nunca hubieras existido para nadie,
como si te hubieras diluido en las brumas
como lo hace el café en el agua hirviente,
y bebes lentamente cada sorbo con la mirada fija
en algún punto donde la noche sigue ilesa.
No esperas nada, sólo sigues el compás de los minutos
soñando con que todo se rehará de algún modo,
que la salvación es posible después de todo,
si a fin de cuentas él no volverá a tu cama
y tú no estás dispuesta a besar como lo has hecho,
sintiendo que hurtabas cada impulso de su cuerpo,
cada temblor de su propia culpa disimulada.
No, no volverás a morir con tanto deseo adentro,
por eso dejas la taza vacía sobre la mesa
y rompes a llorar lágrimas de incertidumbrede
no saber y saberlo todo al mismo tiempo.
No estás en la mañana y nadie te busca afuera,
pero suena el teléfono y contestas diligente.
La voz temprana de una amiga te pregunta:-
¿Cómo pasaste la noche?